Creación de vacuna para eliminar parásito en alpacas

Estudio de UPCH impedirá que camélidos contraingan enfermedad al consumir pasto infectado

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La alpaca es el animal que identifica al Perú y no necesariamente porque sólo se encuentren ejemplares en el país. También en Chile y Bolivia se les cría pero el asunto está en que a lo largo de los años la especie ha sido mejorada. Pese a ello y en virtud del lugar de origen del auquénido, las modificaciones del biotipo se dan casi todos los días con el objetivo de viabilizar su productividad.
Probablemente el consumo de su carne sea una práctica más frecuente en el Perú y no necesariamente en otros países de la región, lo que obliga a los criadores a tener especial cuidado en la crianza y en el proceso de crecimiento del camélido. Es verdad también que en países como Chile, la crianza de las alpacas está más bien destinada a su venta, antes que al consumo de su carne.

ELIMINACIÓN DEL SARCOCISTIOSIS
En ese sentido, hay que destacar el proyecto desarrollado por el Dr. Armando Hung Chaparro al haber elaborado una vacuna que elimina al parásito denominado “Sarcocistiosis”, causante de la presencia de quistes en la carne de la alpaca. La presencia de este problema, como es lógico, es causante de pérdidas económicas a los criadores o dueños de las alpacas, a raíz del decomiso de la mercadería infectada.
Los camélidos contraen esta enfermedad al consumir pasto infectado con las heces de los perros, hospederos definitivos del parásito, que ingieren los restos de vísceras que les ofrecen sus dueños. Es parte de un círculo vicioso que sólo terminará cuando dejen de alimentarlos con éstas. Después de hacer las investigaciones respectivas, científicos de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) lograron desarrollar la primera vacuna en nuestro país contra el referido parásito, causante del daño a más del 95% de las alpacas, cuya población se estima en 3 millones en todo el territorio nacional.

CORTANDO EL CICLO
Esta vacuna permite la inducción eficiente de anticuerpos e interrumpe el ciclo de vida del parásito, evitando la presentación de macroquistes en la carne de los animales tratados. Antes de que se presente esta alternativa hubo otra, consistente también en la interrupción del ciclo biológico de la alpaca, pero a un costo mucho mayor y de difícil acceso para los productores. Actualmente su efectividad se está probando en crías de alpacas peruanas.
En efecto, dicha vacuna para alpacas cuyos resultados también fueron favorables, partía de una suspensión proteica cuya elaboración demanda utilizar carne infectada directamente de los centros de beneficio de estos animales en zonas andinas, generando una complicada logística y aumentando los costos.
Sin duda parte del éxito del proyecto tiene que ver también con las posibilidades de los involucrados de acceder a ella.
Otra de las ventajas del proyecto presentado por Hung fue que permitió a los investigadores capacitarse en centros de biotecnología reconocidos internacionalmente, tales como el laboratorio de las Naciones Unidas Seibersdorf en Austria y el Laboratorio de Parasitología Molecular de la Universidad Complutense de Madrid.